
Muchos de ellos aspiran a una beca completa o casi completa, así que se embarcan en un camino durísimo compitiendo con cientos de candidatos dentro y fuera de Estados Unidos, a los que ahora se suman los del «Transfer Portal».
Algo que muchos de estos estudiantes-deportistas desconocen es que, como respuesta a la pandemia de COVID-19, el Consejo de la División I de la NCAA modificó su normativa de becas, en concreto en lo relativo a la ayuda por necesidad económica y a las becas académicas concedidas a deportistas. Desde el 1 de agosto de 2020, en los equipos de deportes de equivalencia* ni la ayuda por necesidad ni las becas académicas de sus deportistas computan contra el límite máximo de beca deportiva. Antes de este cambio, el deportista tenía que cumplir ciertos criterios académicos para que esa ayuda adicional no contase contra el límite del equipo.
¿Y qué significa esto para los estudiantes-deportistas?
En esencia, que ya no hay límite en cuánta ayuda por necesidad y cuántas becas académicas pueden sumar por encima de su beca deportiva. Con los presupuestos de las universidades y de las familias tocados por el coronavirus, este cambio permite que los programas deportivos con fondos disponibles destinen más dinero a familias y deportistas, sobre todo en universidades con matrículas altas.
Las normas anteriores sobre ayuda por necesidad y becas académicas dificultaban que un deportista recibiera ayuda adicional sin que computara contra el límite de beca de su equipo. Con la nueva normativa, los equipos pueden dar más apoyo a quienes más lo necesitan sin miedo a superar ese límite.
Saca buenas notas…
El cambio subraya además la importancia del rendimiento académico. Incluso cuando no hay fondos de beca deportiva disponibles, un candidato con buenas notas y buenos resultados en los exámenes puede conseguir más ayuda económica. Eso hace más importante que nunca que el estudiante-deportista cuide lo académico, porque repercute directamente en el dinero que va a recibir.
En conjunto, la decisión del Consejo de la División I de la NCAA de flexibilizar la normativa sobre ayuda por necesidad y becas académicas es un paso positivo para los estudiantes-deportistas en tiempos inciertos. Les da más flexibilidad y respaldo económico, y permite a los programas ayudar más a quienes más lo necesitan.
«Un estudiante-deportista que recibe un 50% de beca deportiva y cubre el otro 50% del coste universitario con beca académica o ayuda financiera acaba teniendo una beca completa»
*Un deporte de equivalencia es aquel en el que las becas pueden repartirse entre varios deportistas, de modo que las ofertas se hacen como porcentaje del coste universitario total. Algunos ejemplos son el béisbol, la natación, el softbol, el atletismo y el tenis masculino. Se diferencian de los deportes de headcount, en los que cada beca solo puede concederse a un deportista y siempre como beca completa: fútbol americano, baloncesto, voleibol femenino, gimnasia femenina y tenis femenino.
Thomas E. Anderson
CEO y fundador de USP